Publicado el 16/09/2025

De Lille a Barcelona: un viaje con sabor a PAUL.

El sol acaricia las calles de Barcelona mientras los vecinos pasean saboreando el silencio de la ciudad que aún duerme. El horno del obrador de la calle Bailén se abre y, cuando el pan sale por la puerta, el aroma humeante comienza a dejar estela por todo el Eixample. Se desliza entre las farolas y los balcones, se mezcla con el murmullo de los transeúntes y los guía hasta un lugar donde la vida se saborea diferente. 

Ese lugar es PAUL. Una historia que comenzó en 1889, en Lille, Francia, cuando Charlemagne Mayot abrió su primera panadería en la rue de la Mackellerie. Desde entonces, la familia Holder ha mantenido viva la tradición de la panadería artesanal, transmitiendo recetas y técnicas de generación en generación, reviviendo la fermentación lenta y el uso de la masa madre incluso en épocas en las que el pan industrial dominaba las calles. Francis Holder y sus descendientes no solo preservaron la tradición, sino que la llevaron más allá, abriendo tiendas que llevaban el savoir-faire francés a Japón, Londres y decenas de ciudades alrededor del mundo. Siempre compartiendo el espíritu del French Art de Vivre. 

Hoy, PAUL llega a Barcelona con dos nuevas tiendas en Rambla y Diagonal, trayendo consigo más de un siglo de historia y, al mismo tiempo, la ilusión de formar parte de un nuevo lugar. Cada establecimiento refleja la misma dedicación que inspiró a los primeros panaderos en Lille, adaptada al ritmo, los sabores y la gente de la ciudad. Aquí, la tradición se encuentra con la modernidad y se refleja en el cuidado de cada receta, la calidad de cada ingrediente y el mimo por cada detalle. Convirtiendo cada visita en una experiencia única.

En nuestras vitrinas no solo encontrarás baguettes crujientes o croissants avec le savoir-faire française; aquí cada visita es una invitación a disfrutar de todo un día en PAUL. Desayunos tranquilos con café recién molido, brunchs ligeros, comidas con encanto, meriendas dulces o afterworks informales: cada momento encuentra su lugar aquí. La amplitud de la carta, la calidez de los espacios y la atención cercana hacen que cada visita te haga recordar a las calles de Lille, pero sin perder las vistas a Barcelona.

PAUL no es solo una boulangerie: es un espacio donde la tradición se entrelaza con la modernidad, donde cada cliente es recibido como un vecino y donde cada producto, cuenta una historia y guarda un recuerdo. Cada pan, pastel y plato llevan consigo más de 130 años de pasión, tradición y dedicación. Y aunque nuestras raíces son francesas, cada restaurante se adapta a su ciudad, respetando su ritmo y su gente. Porque en PAUL siempre tendrás un rincón para ti, un lugar donde la vida se saborea diferente y donde cada momento, por sencillo que parezca, se convierte en memorable.

Nuestros Valores

Passion-for-bread

Pasión por el pan

Family-owned-company

Empresa familiar fundada en 1889

quality-at-heart

Calidad en el corazón

french-tradition

Tradición francesa